El vivir actual

A inicios de los años setentas, cuando yo era estudiante de secundaria en el Liceo Nocturno de Cartago que ocupa, aún hoy, el espacio del Colegio San Luis Gonzaga, qué me iba a imaginar que cuarenta años más tarde, estaría escribiendo estos pensamientos acerca del vivir en una época de grandes transformaciones de la humanidad, como el acto de escribirlos y publicarlos y que otros semejantes compartan o no sus fondos.

Jamás se me dibujó en la mente idea alguna de los que sería el futuro, y la obligación actual de aprender a cada instante para estar al día, además de la necesidad de reinventarse dentro de condiciones cambiantes, pues, si no lo hacemos, otros lo harán por nosotros relegándolos a una última posición de la competencia en que todos estamos inmersos.

Para continuar en la lucha de la vida moderna, la única opción que se tiene hoy en día es ésa: reinventar lo que hacemos del lado de la tecnología, pues ya no habrá marcha atrás: Yo no me veo escribiendo en cuadernos como lo hacía antes, o con la antigua máquina de escribir, hoja por hoja, corrigiendo con témpera blanca y retecleando sobre lo que se quería corregir. Ya nadie se ve con el ábaco contando en unidades de diez. Hoy no nos acordamos casi de la vieja imprenta cuando se levantaba palabra por palabra, renglón por renglón, párrafo por párrafo, página por página, para luego imprimir el libro.

Sin embargo, más que nunca se nos requiere tener todo ese bagaje presente, tener de nuestro lado el recuento histórico de los hechos que nos permitieron dar el salto; olvidar el pasado sería como decirle no al presente y por ende al futuro, pues fueron tiempos que nos catapultaron para vivir de la  manera que hoy lo hacemos.

Quizás si me lo propusiera y me aislara en un paraje lejano sin contacto con la civilización de la computadora, de los video juegos, de las redes sociales, sin estar conectado a la corriente eléctrica, por lo tanto sin televisión, radio, internet e intentara pintar como lo hizo Leonardo, tal vez lo logre, pero vivir inmerso en la realidad cotidiana nos somete a un ritmo indetenible, a hacer una pintura en acción, un dibujo desdibujado pues las tensiones incrementan y nos sumen en el desenfreno de ir a la deriva sin rumbo.

Pensar en eso asusta, sin embargo hemos aprendido a afrontar las incertidumbres de este modelo de vida con sus contingencias intrínsecas, cuando sabemos que vamos hacia delante con la necesidad de descubrir contantemente el camino.

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4 respuestas a El vivir actual

  1. Sofia Protti dijo:

    Todo un ejemplo Luis Fernando de como debemos reinventarnos continuamente y ser feliz en el proceso.

  2. Javier morales. dijo:

    “El cambio es ley de vida; cualquiera que mire sólo hacia el presente o el pasado se perderá el futuro. ” Soren Kierkegaard.

  3. suaveuntoque dijo:

    Siempre habrá algo que nos impulsé a actuar de manera distinta, siempre habrá interrogantes que nos muevan a cambios. Saludos

    • suaveuntoque dijo:

      Gracias por los comentarios de Sofía, Javier y Dinorah, me parece estimulante que comenten algo pues por lo general pareciera que a la gente no le importa estos temas y que los dejen pasar desapercibidos como si nada se dijera sobre el transcurrir de la vida!

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